El póker de vídeo es un juego de casino basado en los principios del póker convencional, pero jugado en máquinas electrónicas. A diferencia del póker de mesa tradicional donde compites contra otros jugadores, el póker de vídeo enfrenta al jugador contra una máquina que sigue un algoritmo determinístico.
El juego comienza con la distribución de cinco cartas. El jugador debe decidir cuáles cartas retener y cuáles descartar. Las cartas descartadas se reemplazan, y la mano final determina el pago según la tabla de pagos de la máquina. Diferentes máquinas ofrecen diferentes tablas de pago, lo que resulta en porcentajes de retorno al jugador (RTP) variables.